Farru, Flamenco Puro II

P. ¿Cómo defines el baile de tu familia?

R. El baile de mi familia es el baile Farruco, es un estilo que nos viene de mi abuelo y que va en los genes.

P. ¿Y dentro de ese estilo cual es el que tu has creado?

R. Yo no me atrevo a decir que he creado nada, yo he seguido un camino y he intentado hacerlo mío. Y dentro de mi familia quizás yo sea un bailaor de raza y de fuerza.

P. ¿Qué os distingue de los demás?

R. Es nuestro sello sobre el escenario que nos hace totalmente distintos a los demás, es la presencia, el modo de bailar, no sabría explicártelo pero cuando lo ves, lo sabes. Pero no digo que sea mejor ni peor, simplemente es distinto.

P. ¿Te saldrías de ese camino?

R. Nunca. El día que yo me vea en un vídeo y no huela a Farruco, dejaré de bailar

Duende gitano, la sangre manda

P. ¿El Flamenco nace o se hace?

R. El flamenco nace y se hace. Nace porque muchos lo llevamos en la sangre y así es más fácil, si has crecido en una familia como la mía en la que desde pequeño lo vives, antes de darte cuenta ya estás bailando, pero aún así hay que prepararse, ensayar y seguir mejorando. Y también hay auténticos monstruos que han aprendido dando clases y practicando por su cuenta. Ahora hay mucha información y muchas maneras.

P. ¿Recuerdas la primera vez que saliste a bailar?

R. No me acuerdo pero mi madre lo cuenta. Fue en Bélgica, tendría dos o tres años y estaba con mi madre y mi padre, que era cantaor, y fue espontáneo, cogí unos zapatos y salí al escenario a bailar y claro la gente se sorprendió mucho.

P. Y montaste tu primera compañía con diez años

R. Claro, lo que pasa es que mis primos y yo jugábamos a cantar, a bailar y a montar coreografías y como yo era el mayor lo dirigía yo todo. Lo que pasa es que mi hermano nos vio ensayar un día, le encantó y me preguntó si yo me atrevía a hacerme cargo del espectáculo. Y esa fue mi primera experiencia dirigiendo, fue una responsabilidad, me ocupaba de dirigirlos a todos, de los ensayos, los horarios y de todo. Pero era todo como un juego para nosotros, no como un trabajo.

P. ¿Es posible llevar tu sangre y no bailar?

R. (Risas) Claro que es posible, para la familia que somos bailamos muy pocos, bueno en las fiestas y cuando nos juntamos, si, pero a nivel profesional somos pocos.

P. Y tienes un hermano pequeño, El Carpeta, que es un fenómeno…

R. (Carcajada de Farru que se lleva las manos a la cabeza mientras gesticula, se le nota entusiasmado y orgulloso de su hermano pequeño) No sabes cómo es, tiene unas condiciones y una manera de bailar… es un fuera de serie. Pero también es un niño y no hay que agobiarle. Cuando quiere bailar, ensayamos, y cuando no, hay que dejarle que esté con sus amigos y que vaya al colegio, porque primero hay que formarse como personas y luego como bailaores. Yo por ejemplo tengo mi graduado y hablo inglés, y  no pude continuar estudiando porque al final, por las giras, perdía meses de clase y era imposible seguir el ritmo.

P. Pero a bailar se puede aprender, y buena prueba de ello es vuestra escuela de baile en Sevilla

R. Si, tenemos una escuela que dirige mi madre. Y mi hermano y yo, cuando estamos, que es casi nunca, pues también damos clases, pero sobre todo, damos clases magistrales cuando tenemos tiempo.

PERFIL

Un libro: el alquimista de Paulo Coelho 

Una película: Titanic

Una comida: huevos con papas

Una bebida: el agua, soy totalmente abstemio

Un artista no flamenco: Michael Jackson

Una ciudad: Sevilla

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